Por: Nut. Nicole Molina
La etapa preconcepcional, una ventana de oportunidad que muchas mujeres desconocen. Cuando una pareja decide buscar un embarazo, suele enfocarse en lo que ocurrirá una vez obtenida una prueba positiva.
Sin embargo, la ciencia actual demuestra que los meses previos a la concepción conocido como el trimestre cero son determinantes para la salud futura del bebé
Durante esta etapa se recomienda optimizar: reservas nutricionales, estado metabólico, control glucémico, salud intestinal, estado inflamatorio, niveles adecuados de folato.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que todas las mujeres que planean un embarazo reciban la suplementación con folato desde el momento en que comienzan a buscar concebir.
El cierre del tubo neural ocurre aproximadamente entre los días 21 y 28 después de la concepción. Si este proceso no se completa adecuadamente pueden aparecer defectos congénitos graves como: espina bífida, anencefalia, encefalocele.
El folato es la forma natural de la vitamina B9 presente en alimentos como vegetales de hoja verde, legumbres, aguacate, espárragos y cítricos. Su principal funcion es participar en procesos fisiológicos esenciales para la vida como síntesis de ADN, división celular, formación de glóbulos rojos, metilación genética, formación adecuada del sistema nervioso fetal y desarrollo embrionario temprano.
Más allá del embarazo: el folato es una vitamina clave para la salud femenina
Aunque el folato suele asociarse únicamente con la gestación, el folato tiene funciones importantes durante la vida reproductiva de la mujer como, interviene en la función ovárica, participa en la maduración celular, calidad reproductiva femenina. Asimismo, ayuda a regular los niveles de homocisteína, marcador asociado a mayor riesgo cardiovascular si se encuentra elevado.
Por otro lado, una deficiencia de folato puede alterar la formación de glóbulos rojos, provocando fatiga, debilidad y disminución del rendimiento físico y cognitivo, aumentando la probabilidad de anemia megaloblástica.
¿Ácido fólico o folato activo?
Este es uno de los temas que más confusión hay actualmente:
Ácido fólico: Es la forma sintética utilizada tradicionalmente en suplementos y alimentos fortificados.
Folato activo (5-MTHF): Es la forma biológicamente activa del folato.
A diferencia del ácido fólico, el 5-MTHF puede ser utilizado directamente por las células sin requerir procesos adicionales de conversión enzimático. Esto resulta especialmente interesante en mujeres con variantes genéticas relacionadas con la enzima MTHFR, donde la conversión puede ser menos eficiente. Y se sabe que 1 de cada 2 mujeres podría portar una variante del gen MTHFR.
El folato no trabaja solo. La salud reproductiva femenina depende de una red compleja de nutrientes que actúan en conjunto con:
Myo-inositol y D-chiro-inositol: Relacionados con la señalización de la insulina, función ovárica y metabolismo energético. Se han estudiado especialmente en mujeres con Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino (SOMP).
Vitamina B6: Participa en la síntesis de neurotransmisores, metabolismo de aminoácidos y regulación neuroendocrina.
Vitamina D3: Modula la expresión genética, la función inmune, el metabolismo y diversos aspectos de la salud reproductiva femenina.
La combinación de estos nutrientes buscan optimizar procesos claves relacionados con fertilidad, desarrollo embrionario temprano y salud metabólica femenina. Todos estos nutrientes claves lo tiene el nuevo suplemento de Laboratorio Blanes “MYO & D-CHIRO INOSITOL CON MTHF FOLATO + VITAMINA D3 Y B6”
La nutrición preconcepcional no es una tendencia: es una inversión biológica en las próximas generaciones.
